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El día de la boda de Patri y Fran, el cielo amaneció pincelado de nubes algodonadas que no hacían sino embellecer nuestros planos para su video de boda.

Fran esperaba relajadamente a su familia en la habitación del hotel. Todos habían viajado desde Barcelona hasta Sanlúcar para este gran día y, ni el largo viaje, ni esas nubes que poco a poco iban tornándose algo más grises conseguirían afectar lo más mínimo su entusiasmo y sus ganas de celebrar la ocasión.

La madre de Fran era pura energía y sus constantes golpes de humor animaron la situación para que entablásemos un intercambio de ocurrencias y frases con chispa, dignas de la mejor de las comedias.  Su amor por su hijo se veía reflejado en sus palabras al colocarle en la solapa aquel ramillete: "¡hijo mío, ten cuidado que son flores naturales y se arrugan, esto se arruga pero lo otro no!". Todos entendimos perfectamente que con "lo otro" se refería, lógicamente, a su amor por él y a su felicidad compartida en este día Inocente


Patri estaba de lo más tranquila, como ella misma nos contaba, se había despertado esa mañana diciéndose a sí misma: ¡ostras, que me toca casarme hoy!

Y esa dulce serenidad que desprendía sería su coraza para cuando, de camino a la Parroquia de Santo Domingo de Sanlúcar de Barrameda, en su flamante carruaje de caballos blancos, aquellas nubes que al principio eran de algodón y ahora se habían vuelto gris oscuro, cerraran el cielo y se derramasen sobre nosotros, como si tuviesen envidia de su belleza al verla tan radiante el día de su boda y no quisieran que el sol se fijase en ella.

Todos con cara de preocupación por Patri, por imaginar como estaría afectando a su ánimo esta fugaz lluvia de primavera, todos, menos ella, que ni aún así perdía su sonrisa y su ilusión. 


Y las nubes pasaron como pasa todo, y solo más tarde, ya en los aperitivos en Bodegas Barbadillovolvieron para despedirse, a su manera, lloviendo al son del piano de la fantástica Judith Ruth Balao.  Y al fin comprendimos que no era envidia, sino emoción lo que sentían aquellas nubes, y por eso lloraban, al verlos bailar felices, bajo la lluvia al son de aquel piano. Y esa lluvia hizo aún más especial aquel momento, más idílico, y más bellas nuestras imágenes. Y ese será por siempre su recuerdo, su película de boda.


Felicidades, suerte en la vida y gracias por contar con nosotros para vuestra historia.




 

Traje de la novia: Pronovias

Traje del novio: Sastrería Campfaso

Peluquería: Olga Aresté

Maquillaje: Geltru Malva

Floristería: Martina Benítez

Ceremonia: Parroquia de Santo Domingo

Ambientación Ceremonia: Musical Talent

Celebración: Bodegas Barbadillo (Salón Don Benigno)

Catering: Cátering Sánchez

Piano y voz: Judith Ruth Balao

DJ y Animador: Alabrisa

 

 

Todo llega ][ Todo pasa
Disfrutad los Momentos
[ Tempus Fugit ]
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